"No somos una secta ni un grupo escogido de conspiradores; nacemos de la clase obrera y el pueblo, somos pues hombres comunes, sencillos y alegres.

Amamos el pan y el vino, la alegría de vivir, las mujeres y los niños, la paz y la mano cordial del amigo, la guitarra y los cantos, las estrellas y las flores. No somos iracundos ni desarraigados, ni gente que pretende meter la vida en los zapatos estrechos de la fraseología, como lo hacían con sus pies las antiguas mujeres chinas. Marx nuestro maestro hizo suya la frase de terencio: "Nada de lo humano me es ajeno". Por lo mismo también amamos el oscuro heroísmo del trabajo revolucionario de todos los días y no tememos por eso el otro trabajo, cuando toca, de vencer la tortura, las balas o la muerte"


Rodney Arismendi

lunes, 30 de mayo de 2011

Columna de J.L. Perera - El Popular. ¿SE EQUIVOCARÁ "LA PALOMA"?

¿SE EQUIVOCARÁ "LA PALOMA"?



Nuestro Partido ha venido señalando desde hace un buen tiempo algunas cuestiones que tienen que ver con la economía de nuestro país. Fundamentalmente, hemos dicho que se viene desarrollando un fenómeno de concentración, centralización, extranjerización y primarización de la economía. Vemos como se concentra y se extranjeriza la propiedad de la tierra e industrias como la frigorífica. Exportaciones récord que tienen que ver - entre otras cosas- con la enorme demanda china que absorbe la gran mayoría de la producción sojera y de pulpa de papel. Este vínculo explica el crecimiento de dos de las producciones primarias estelares del país: pulpa de papel (forestación) y soja. Agreguemos que Rusia es el principal demandante de carne, otra de las producciones “estrella”.
Tenemos una determinada ubicación en la división internacional capitalista del trabajo, que además en estos momentos se refuerza a escala regional por nuestra creciente dependencia de los capitales brasileños que se invierten en Uruguay. O sea, que tanto China como Brasil nos determinan altamente en nuestro papel primario exportador. Soja, forestación, carne, arroz, leche, cebada, cadenas productivas con alto grado de concentración y extranjerización.
Estas son tendencias preocupantes, si es que tenemos como norte un país productivo con justicia social y profundización de la participación democrática, puesto que el rumbo parece ser hacia una mayor dependencia. Primarización, extranjerización, concentración, centralización, cuatro características de la estructura económica nacional que no paran de acentuarse y que incrementan nuestra vulnerabilidad.
Y hemos dicho también que el desafío al que nos enfrentamos como gobierno -pero también como país- es el de aprovechar este viento de cola para participar socialmente de las ganancias extraordinarias de dichas producciones y así avanzar en el quiebre paulatino de la reproducción dependiente del país y de la dependencia tecnológica.
Por eso hablamos de redistribución de la riqueza, y también de la necesidad de un cambio radical de la matriz productiva como forma de lograr lo primero.
LA ESPECULACION CON LAS MATERIAS PRIMASLos precios altos de las materias primas que hoy nos benefician, se relacionan con la demanda de los países que mencionamos (Brasil, China, Rusia, etc.), con la caída del dólar, pero también con la fuerte especulación en commodities (hacia noviembre del año pasado los fondos especulativos que operan con productos primarios alcanzaron los U$S 340.000 millones). La suba de los precios -y fundamentalmente los alimentos- no se debe a un crecimiento inesperado de la demanda, sino que es consecuencia directa de la especulación. Existe desde hace un buen tiempo una ola especulativa con derivados financieros de las materias primas, las que están sometidas al juego bursátil y a las presiones de ese propio juego, y es el mercado financiero el que define los precios de esas materias primas. En la gran especulación se dan unas pautas de comportamiento muy definidas en los mercados: si el yen -y el dólar- se deprecia, los activos con riesgo -bolsas y materias primas- se aprecian; y al revés.
Lo que queremos señalar, es que somos un país exportador de alimentos y materias primas, en un período de la economía mundial en que se está dando un crecimiento especulativo de los precios de esas materias primas. Pero que si no aprovechamos esa coyuntura favorable para cambiar nuestra matriz productiva, para invertir en lo que tenga que ver con incorporar valor agregado (esto es: mano de obra e inteligencia uruguaya) a lo que exportamos, cuando esa burbuja especulativa explote seguramente será tarde. En otras palabras, hablamos de aprovechar para iniciar el camino que nos saque de nuestra condición de país subdesarrollado y dependiente.
En ese sentido, es bueno pensar en donde se aplican los recursos generados por el esfuerzo de los uruguayos para los dos objetivos que señalamos: redistribución de la riqueza y modificación de la matriz productiva. Porque una cosa es desarrollar obras de infraestructura (y tal vez en asociación con privados, como se está proponiendo desde nuestro gobierno) para el país productivo que desde la izquierda venimos promoviendo desde hace décadas (con justicia social y participación democrática), y otra cosa es desarrollar esa infraestructura (vías férreas, puentes, carreteras, puertos) para que sigan sirviendo al transporte de ganado en pie, lana sucia, cueros sin procesar, carnes, cereales, rolos de madera, mineral de hierro, materias primas con poco o ningún valor agregado.
EL PUERTO MADERERO EN LA PALOMAPor eso no nos gusta el proyecto del gobierno de ampliar el puerto de La Paloma (Rocha) para que pueda transportar anualmente 250.000 toneladas de madera hacia la planta de UPM, ex Botnia. No nos gusta por lo que venimos diciendo, y porque desde que la comunidad del lugar se enteró de los planes, se ha venido movilizando por considerarlo incompatible con la actividad turística y por no haber sido tenida en cuenta para una decisión tan importante.
En realidad, no es un proyecto del gobierno. Se trata de una iniciativa privada de las empresas Cristophersen SA y Saceem SA para costear 35% de la reforma del muelle y la creación de un sector de depósito (mediante adelanto de tarifas, mecanismo que posibilita al ministerio contar con el dinero que luego será recuperado por las empresas al exonerar tarifas portuarias). Esto es, una inversión del Estado uruguayo en beneficio exclusivo de estas empresas privadas (que no invierten nada sino que le prestan al Estado), que no aporta nada al cambio de la matriz productiva que señalamos, que no genera una importante cantidad de mano de obra (se habla de 11 puestos de trabajo) y que por añadidura traería consecuencias negativas para lo que hoy es la industria turística de la zona en plena expansión.
Como dijimos, los vecinos se oponen al proyecto; el Presidente Mujica dijo no hace mucho: “dejémonos de puerto en La Paloma, es muy chica y está tomada por el turismo”; está en marcha una licitación para la instalación de un hotel 4 estrellas con Casino en el balneario; el Ministerio de Turismo destaca la cantidad de turistas que sigue en aumento y que tiene a La Paloma como base; el Alcalde de La Paloma ha manifestado su oposición a este proyecto; el intendente de Rocha ha dicho que este no es el camino que quiere para el balneario. ¿Entonces? ¿Cuál es la necesidad de que el Estado uruguayo invierta millones de dólares en un proyecto como ese? ¿Abaratar los costos de flete de una empresa privada extranjera?
EL PROYECTO DE LOS VECINOSLos vecinos se oponen al proyecto privado y extranjero, pero tienen su propia propuesta. La Unión de Vecinos de La Paloma (UVLP) propone un proyecto participativo de desarrollo, a corto plazo y con un mínimo de inversión, que promueve un crecimiento sustentable y asegura la perdurabilidad de los recursos para las generaciones venideras. La propuesta incluye un Puerto Deportivo que apunta al incremento del turismo marítimo costero y a la generación de nuevos empleos, con un rendimiento previsto de unos U$S3.600.000 anuales. Las infraestructuras propuestas representan un bajo impacto ambiental en la costa, contribuyendo a la conservación y valorización del lugar, y un Puerto Pesquero Artesanal que apunta a rescatar un oficio tradicional, valorizar al pescador artesanal como patrimonio del lugar e impulsar el desarrollo local. La renta generada permanece en la zona y en los propios trabajadores, lo que contribuye a la distribución equitativa de los recursos generados. Proponen además un polo logístico social, cultural y deportivo que congregue y estimule el desarrollo integral de la comunidad; la recuperación y valorización de sitios de interés patrimonial tales como el ramal ferroviario, para la construcción de una ciclovía que una puntos estratégicos de la zona; un proyecto para el traslado al área protegida de la Laguna de Rocha, considerada parte clave del patrimonio local y nacional; la creación de un Centro de Interpretación del Sistema Costero Oceánico para el desarrollo de la educación ambiental local y de orientación para el visitante. También se preocupan por impulsar acciones acordes a la tendencia turística mundial de respetar los valores naturales y culturales de cada destino, así como las formas de vida y costumbres locales. Como se ve, dos proyectos diametralmente opuestos. Uno –el de las empresas privadas- atiende los intereses particulares de las empresas; el otro, el interés general, el de los pobladores y el del país; por eso lo del título.

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